La torre de Babel, la verdad está en el cielo

—-Antes de saber qué está bien, ya sabíamos qué es bello. Y hacia eso caminamos.—-
No hay camino que valga la pena si no es también para otros.
Amar no es sentir —es abrir.
Abrirle paso a alguien en la vida, como si el latido de su destino también fuera el nuestro.
Eso es el amor.
El amor no se dice, se manifiesta en el gesto que allana, en la acción que no estorba, en el silencio que acompaña y deja ser.
El que ama, abre caminos;
el que odia, los cierra.
Y en el extremo del odio, se mata.
No solo con armas —también con indiferencia, desprecio o fronteras.
Pero el amor —el verdadero amor— tiene límites.
No porque sea débil, sino porque somos humanos:
nacemos con empatía corta, con brújulas locales, con una idea torcida de lo que merece cuidado.
Amamos a quienes se nos parecen.
Y desconfiamos del extranjero, del distinto, del otro.
Por eso las guerras. Por eso las torres que se caen. Por eso Babel.
La Torre de Babel no fue un castigo.
Fue una lección.
El intento de construir una sola verdad, una verdad humana, verdades de nuestras morales locales, una sola cima, una sola lengua, llevó a la dispersión.
Y en esa confusión de lenguas nació algo más valioso que la altura:
la necesidad de entender al otro.
Desde entonces, el caos es parte del mapa.
Y lo diferente no es el error, sino el espejo que revela lo que aún no somos.
“Amo, no solo lo que soy, sino también lo que es otro, porque sin su camino, el mío pierde sentido.”
No hay estrella polar única, fija en el cielo.
La verdadera estrella se traza entre diferencias.
Es red, no torre.
Relación, no dominio.
Espejo, no bandera.
El amor no es solo impulso, es dirección hacia la verdad única del cielo, de Dios.
Y solo encuentra su curso cuando acepta que el otro no es obstáculo, sino brújula.
Cuando entendemos que abrir camino al diferente es, en el fondo, no perdernos en nosotros mismos.
Porque sin el otro, yo no soy.
Y sin su libertad, MI AMOR SE VUELVE SOMBRA.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *